La pequeña, aún demaciado joven para saber como sentír el amor, se perdía mirando los ojos escarlata del ser que con tanto fervor la arruyaba en las noches; & aunque aun no sabía que era lo que le impulsaba a escapar cada noche de su campamento para ir a verse con el tan temido demonio del que tantas historias terribles habia escuchado en su familia, siempre aguardaba con unas ansias inocentes a que llegara la noche, para acunarse en brazos de su fiel protector, & aguardar el llamado del sueño mientras siente sus gélidos labios recorriendo su rostro de una manera cándida y pura..
Cuando despuntaba el alba anunciada por los cantos de los pajaros, a los que la chiquilla inconcientemente habia cogido molestia, el ser inmortal la despertaba apesadumbrado, y despues de imprimir un suave beso sobre los labios de la pequeña, le acompañaba hasta el inicio de su campamento, le acariciaba el rostro, & sin que nadíe le viera, marchaba de inmediato del lugar.. & Asi pasaban los días siempre; Ella pensando candorosamente en aquel ser, que sin saberlo aún, despertaba en ella sentimientos todavia desconocidos para una niña de su edad; & él, aguardando conmovedoramente la llegada de la noche, para estar de nuevo con su amada pequeña...
Fue una tarde, cuando el crepusculo comenzaba a bañar con su habitual tono entre rojizo y dorado las copas de los arboles, que ocurrio lo que ninguno de los dos había esperado nunca.. La pequeña había salido de su carpa por ordenes de su madre, y fue allí cuando vio lo que ocurría: Mientras la sublime forma de un vampiro, oculta entre las ramas de los arboles, observaba con una mezcla de desasosiego e incredulidad la escena; todas las carpas del campamento eran levantadas rapidamente y subidas a los carros tirados por imponentes animales.. Se marchabán de Allí, y con ellos, todos los sueños y esperanzas que algun día ambos huviesen podido tener..
Acurrucada en el Suelo, Los ojos de la pequeña se fundieron entre silenciosas Lagrimas de Plata...
