¿Como poder describirle? Si la refulgente luz que su presencia destila es de un brillo cegador.. Su sonrisa es cándida y transparente; Sus grandes ojos evocan el precioso tono de la tierra humeda en la mañana..
& su cabello.. ¡Su cabello! Un sincretismo perfecto entre luz & oscuridad; La comunión mas hermosa entre los tonos dorados de un millar de amaneceres & la suavidad misteriosa de una noche bajo las estrellas.. Su piel es blanca como el marfíl, & tersa como la seda..
¡& sus labios! Suaves, como el petalo de una rosa, & dulces, me atrevería a pensar, como el nectar de una flor..
& Se repite una vez mas..
Se repite una & otra vez, como un ciclo interminable en el vortice de mis pensamientos.. Como un angel malévolo que da vueltas eternamente a la oxidada palanca de una caja de música que es la realidad; cuya tenue melodía resuena en mis oídos, imperturbable...
Una vez mas, el sol se viste de luto sobre mi cielo, & la luna se oculta, fragil, bajo su lecho de nubes grises.. La esperanza se desmorona bajo los pies de la inclemencia, & mi alma llora aprisionada por la maldad de su sonrisa inocente..
¡& La luz! ¿donde está la luz? Tal vez se fundió, impotente, en la inmensidad de sus orbes castaños, que asemejan el color de una tierra fertil en la mañana, bañada bajo la suave caricia de las gotas de rocío..
& Tal vez tambien las rosas expiraron bajo el beso de sus labios; Aquel sello venenoso rebosante de ternura, capáz de de volver cenizas incluso el corazón mas duro..
Quizás el sol vuelva a salir.. Sé que lo hará, como siempre lo hace.. Mas sé también que no podrá ocurrir mientras la candidez mortifera del millar de amaneceres, que se funden en su pelo, siga ejerciendo sobre mi el magnetismo infinito que me atrapa sin piedad en las sombras que proyecta el brillo de su mirada..
Mientras mi alma siga seducida por el dulce néctar de su voz, estaré condenado..
Estaré condenado por siempre..
